De la reconstrucción de Oaxaca, solo quedó la promesa


SANTIAGO IXTALTEPEC- “A mí el presidente de la República me entregó mis tarjetas de Bansefi, pero cuando acudí a retirar los 120 mil pesos que debía haberme depositado, solo había 30 mil y desde entonces ya no me han depositado nada, ahora todos los funcionarios ignoran mis llamadas o me dicen que le haga como quiera porque ya no me darán más”, afirma doña Eleyva Cabrera Cabrera, una de los miles de damnificados del Istmo de Tehuantepec a los que les han esquilmado sus apoyos con diversos pretextos.
El dinero que no aparece suman miles de millones de pesos y ninguna autoridad municipal, estatal o federal explica el motivo por el cual no se entrega el dinero, se deposita en pequeñas cantidades y por qué las tarjetas del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) se extravían o no llegan a los beneficiarios.
“EL CHAPARRITO”
La señora Cabrera Cabrera, de 65 años de edad, recuerda que el 2 de octubre de 2017 cuando el presidente Enrique Peña Nieto recorrió el municipio la invitó a acompañarlo. “Me sacó de mi casa y preguntó si tenía ya mis tarjetas, le dije que no. Entonces preguntó por el chaparrito de Bansefi (Virgilio Andrade Martínez) y lo buscaron por tierra, mar y cielo, pero me las entregaron, así el presidente me entregó mis tarjetas para poder construir mi casa que se cayó totalmente”.
Añade que después cuando fue a sacar el dinero, solo había 15 mil pesos para mano de obra y 15 mil pesos para material, cuando supuestamente eran 30 mil pesos para mano de obra y 90 mil pesos para material.
Afirman que de octubre a la fecha ya no le depositaron nada. “Ahora por ningún lado he recibido ayuda, he ido a Sedatu, a la presidencia municipal, he llamado a Oaxaca; he preguntado quién me podría ayudar para poder tener ese dinero y hasta hoy no recibo ninguna contestación. ¿Si ya lo prometieron por qué no tengo ese fondo?, ¿por qué no arreglan las cosas? Es un desgaste total para mí, a mi edad, andar buscando quien me ayude. Me quedé completamente sin nada, yo ya no trabajo, no tengo manera de obtener ingresos para levantar otra casa, nada de nada. Después de seis meses no recibo ninguna contestación”.


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