Sólo siete municipios en Oaxaca cuenta con policías certificados


En su título quinto, la Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública en Oaxaca, refiere con entera claridad la responsabilidad de los presidentes municipales, a quienes asigna el mando de las policías, de tránsito y vialidad en sus respectivas comunidades; situación que por desconocimiento, indiferencia e incluso tradición, muchos ediles no atienden, con lo que pierden, incluso, acceso a mayores recursos para aplicación en este rubro.

En 2017. solo siete municipios oaxaqueños han logrado acceder al subsidio del Programa de Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg): Huajuapan de León, Juchitán de Zaragoza, Oaxaca de Juárez, Salina Cruz, San Juan Bautista Tuxtepec, San Pedro Mixtepec y Santa Cruz Xoxocotlán, lo que significa que estos ayuntamientos han cumplido con las condiciones que obliga el subsidio, entre ellos, la certificación de sus elementos.

La dificultad para lograr que en la entidad se conformen corporaciones policiales confiables, es mucha, partiendo de que de los 570 municipios, 73% se rige bajo el sistema normativo de Usos y Costumbres, lo que obstaculiza el objetivo, dado que en esas comunidades los cargos obedecen a una tradición de servicio; en tales condiciones, los topiles -policías comunitarios-, cubren un periodo de apenas un año.

Lo anterior, implica que los Ayuntamientos no solo desconozcan, sino que no se interesen por contar con cuerpos policiales constituidos, sin considerar el crecimiento de los índices delictivos que exigen diposición, coordinación y aplicación de estrategias que garanticen la seguridad de sus gobernados.

El orden jurídico, incluso señala que el servidor público –en este caso ediles- que tenga a su cargo el mando directo de la fuerza pública, deberá de cumplir los mismos requisitos que el titular de la seguridad pública en el estado; es decir, ejecutar las políticas y estrategias de seguridad pública, a fin de salvaguardar la integridad y los derechos humanos de la sociedad, preservar las libertades, el orden, la tranquilidad y la seguridad pública al interior del municipios.

Contempla también, organizar, dirigir, administrar y supervisar a la Policía Municipal, así como el desempeño honesto de su personal, y aplicar su régimen disciplinario; el munícipe, por tanto es corresponsable de la aplicación de evaluaciones, capacitación y certificación de los elementos de sus corporaciones.


En Oaxaca, apenas el 4.57% de los municipios regidos por partidos políticos -donde la estructura de gobierno debe considerar un área dedicada a la seguridad y por ende, una corporación policial certificada- cumple con los requisitos necesarios para obtener recursos de la Federación, lo que refleja que en solo 7 comunidades, sus autoridades se ocupan de atender el tema como lo requiere la ley.